En el 2007 mi hermana termino su bachillerato y ese año como se acostumbra el colegio organizo una fiesta para los de ultimo año llamada Prom para recoger dinero para los gastos de ese año que se hacía en un lugar de eventos muy reconocido para rumbas, conciertos y cosas de ese estilo. Como mi hermana hacia parte de las anfitrionas a mis 13 casi 14 años me dio la loquera de que quería ir a la dichosa fiesta con mis amigas. El único problema es que yo sabía que mi mamá no iba dejar ir a rumba a su hija de octavo grado toda rebelde, así que ahí me vi rogándole a mi mamá de mil maneras para que me dejara ir, le dije que yo lavaba los platos toda la semana o hacia el aseo un mes o lo que fuera y no había poder humano que la convenciera. Yo creo que al final se cansó de que la molestara tanto con el tema que me dijo –Bueno, vas a ir pero yo voy contigo…-.
Amigos ¿A qué adolescente le gusta que su mamá vaya de rumba con ella? El caso era que no había otra manera, así que acepte y mi mamá y mi hermana organizaron el súper plan, invitaron a más personas y amigas porque entre más gente fuera al evento más dinero recogerían para pagar todo.
Ese día yo estaba súper emocionada, era la primera oportunidad que tenia de salir a bailar con mis amigas y socializar con personas diferentes de las del colegio. Me comencé arreglar y entre en pánico existencial porque no tenía nada que ponerme y si, era real no era pura pataleta no tenía nada en el armario como para salir de fiesta por la simple y única razón de que yo nunca había salido de fiesta. Solo tenía camisetas deportivas y Jeans porque eso era lo que yo usaba siempre. Después de que se me paso mi crisis existencial decidí ponerme lo menos feo que tenía en mi armario, y digo menos feo porque de verdad era terrible, una camiseta con líneas horizontales naranjas, unos Jeans bota campana, unos tenis y unas calentadoras para cubrir los brazos, era un desastre, ni se cómo me dejaron salir así de la casa.
Llegamos al lugar y era gigante yo no podía creer toda la gente que había ido y se la estaban pasando genial, conseguimos una mesa, nos acomodamos, mi hermana cogio por un lado, mis amigas por otro y yo me quede ahí con mi mamá pensado, – ¿Que hago, será que me voy con mis amigas y bailo o me tocara quedarme con ella toda la noche?, al final conseguí que mi mamá me dejar ir un ratico con mis amigas a bailar pero tenía que ir a la mesa donde ella estaba cada media hora para que no se preocupara y así toda la noche. Recuerdo que el primer chico que me saco a bailar me puso muy nerviosa, era la primera vez que bailaba con alguien que no fuera mi tío o mis primos o mi papá. Este chico me saluda y me pregunta – Ey ¿Cómo te llamas?- y yo toda tonta entre en pánico y e mentí, – Me llamo Camila- como si yo tuviera cara de Camila, me dijo su nombre pero yo completamente en shock que ni lo escuché. Él tenía todas las ganas del mundo de hablar conmigo así que siguió preguntándome cosas como me la estaba pasando bien, y yo le dije si claro, entonces lo mire como de reojo y se veía un poco mayor que yo como de unos 17 o 18 años, así que me imagine que me preguntaría en qué grado iba y efectivamente me pregunto, -Y, ¿En qué grado vas?- Y que creen volví a mentir, le dije que iba en 10 grado, mejor dicho la súper cool, pero que carajos me creía, ¿A quién me quería parecer? ¿Quién quería ser? Además yo estaba como en automático contestando con monosílabos.
Entonces el vuelve a preguntar – ¿Cuántos años tienes?- Y si Amigos, volví a mentir -16-…
¿En que estaba pensando?, en una sola canción de 3 minutos me convertí en Camila de 16 años que va en 10 grado, definitivamente no sé qué diablos me estaba pasando. Terminó la canción y yo solo salí corriendo tratando de salir de mi shock. Creo que yo estaba a la defensiva por todas las cosas que mi mamá me había dicho sobre que en esos lugares se roban a las niñas y les hacen cosas malas y no sé qué más terrorismo me metió.
Llego a la mesa y mi mamá me pegunta -¿Cómo te la estás pasando hija?¿Te han sacado a bailar? Y yo… -si claro he bailado con mucha gente-, mentiras a parte de la ruedita de amigas y ese muchacho al que le mentí completamente quien era no había bailado con nadie más. Me senté en la mesa un rato me tranquilice y me puse a pensar -¿Y si este chico solo quería bailar conmigo y conocerme? sin ninguna intención de ser un asesino profesional que es lo más seguro y yo solo me estoy imaginado películas de terror mentales. ¿Y si me lo vuelvo a encontrar que le digo? ¿Sigo con mi papel de Camila de 16 de 10 grado o le cuento lo ridícula que fui?-. Después de pensar un rato dejé la bobada y volví a bailar, -¿Que me podía pasar?- Si estaba atenta y no revelaba datos importantes como la dirección de mi casa o cosas así todo estaría bien y además estaba en compañía de mi familia y amigos que entre todos estábamos pendientes de todos, así que regresé a mi ruedita de amigas y baile con otros chicos y fui honesta y pude tener una conversación más allá de monosílabos con preguntas de que haces en tu tiempo libre, que música te gusta y así fue pasando la noche hasta llegar a las 3 de la mañana y cerro el lugar
Al día siguiente, cuando me desperté como a las 2 de la tarde me sentía completamente cansada como si un tren me hubiera pasado por encima y a pesar de que no había bebido licor tenia muchísima sed y los labios resecos, tampoco quería hacer nada de nada solo quería dormir y dormir y seguir durmiendo.
En la noche de ese día, nos llega una noticia que no nos esperábamos para nada, del colegio llaman a mi mamá para contarle que a uno de los profesores de mi hermana le habían robado. Resulta que cuando se terminó el evento los profesores de mi hermana debían reunir el dinero recaudado para guardarlo y llevarlo a la tesorería del colegio el lunes siguiente, así que al terminar la fiesta la profe de inglés y el de filosofía agarraron un taxi e ir a su casa a descansar.
El taxi debía hacer dos paradas, una en la casa de la profe de inglés y otra en la del otro profesor, así que el taxi hizo su primera para, la profesora se bajó del taxi con el dinero y entro a su casa.
El problema fue que en el trayecto de una casa a otra el taxista con ayuda de unos cómplices drogaron al profesor, le robaron sus cosas de valor y lo dejaron en ropa interior en una calle cualquiera sin el saber donde estaba. Al amanecer una mujer lo ayudo llegar a su casa y logro comunicar lo sucedido. Yo quede completamente pasmada porque así como fue él pude haber sido yo o cualquier otra persona independientemente de la edad o si tenía dinero o no.
Sin embargo amigos, creo que aquí es importante detenernos para caer en cuenta que si bien salir de noche a tomarse unos tragos o bailar es muy divertido y seguramente la pasaremos increíble, tenemos que tener en cuenta que hay un peligro inminente, y no te lo digo para causarte un pánico sino porque en nosotros mismos esta la responsabilidad de cuidarnos, no recibirle licor a ningún extraño, controlar la bebida, estar siempre con amigos de confianza y nuca solo, no irse a ningún lado con alguien que acabas de conocer, no dar tus datos personales, llamar el taxi para que sea confiable y enviarle a alguien la placa, recuerda que si no te cuidas tu nadie más lo hará por ti. Y amigos, siempre sean ustedes mismo en cada momento y enorgullecerse de lo que son ya habrá tiempo para todo.
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