Quizá exista alguien que se identifique con lo que les voy a contar o quizás la mayoría que tenga un hermano o hermana. Yo tengo una, es mayor; genéticamente mientras crecíamos éramos muy parecidas, ella un poco más alta que yo pero al pasar los años nos igualamos. Como si fuéramos una copia resulta que teníamos la misma talla de camisa y zapatos, lo diferente eran los gustos, solo algunos gustos. Comenzamos a prestarnos la ropa y comprábamos las prendas para que nos quedaran a las dos, a veces se sentía como si tuviera dos armarios para elegir la ropa.
Pero dicen por ahí; el que se viste con lo ajeno en la calle lo desvisten o algo así era el refrán.
Lo que pasaba era que como estábamos jóvenes y nos gustaba pelear por cualquier cosas y enojarnos y culpar, entonces alguna de las dos se ponía lo de la otra y luego si aquello estaba sucio era un problema y nos agarrábamos y nos prometíamos mil veces no volver a usar la ropa de puro orgullo pero al día siguiente ya nos perdonábamos y nos pedíamos prestado cualquier camisa.
Lugo nos separamos y vivíamos en dos casas diferente y se nos acabó la recochita de tener dos armarios a nuestro antojo y entonces eso hizo que extrañara aun más a mi hermana y darme cuenta de las bobadas por las que discutíamos.
Hace poco fui a su casa y no pude evitar ir a su armario y ver qué cosa me podía poner, la verdad es que me lleve varias cosas. Ya ha pasado tiempo y me di cuenta que lo mejor de poder usar su ropa era poder sentirla, sentir su aroma y su esencia, me hacía sentir acompañada. Ella siempre estará para mí y yo para ella sin importa que, espero que conserve algo mío que la haga sentir que todos los días estoy con ella.
Escribe en los comentarios si algunas vez te peleaste con tu hermana por la ropas y que mas te gustaria leer en Memorias de Cache
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